El síndrome de Tourette


El síndrome de Gilles de la Tourette (ST) es un trastorno neurobiológico que se caracteriza por la presencia de tics (movimientos involuntarios repetidos y sonidos vocales).

El trastorno lleva el nombre del neurólogo francés Dr. Georges Gilles de la Tourette, quien en 1885 describió a 9 pacientes con tics vocales y motores.
Los síntomas aparecen normalmente en la infancia: la edad más común de aparición de los primeros tics es durante los primeros cursos de primaria y afectan a los hombres entre unas 3 o 4 veces más que las mujeres.
 
Hay ciertos rasgos básicos necesarios para el diagnóstico; son los siguientes:
 
  1. El niño con ST presenta múltiples tics motores involuntarios. Estos tics pueden ir desde sacudidas de cabeza, parpadeo, hacer muecas,… a movimientos más complejos como olfatear objetos o encender y apagar las luces repetidamente.
  1. El segundo rasgo distintivo del ST son los llamados tics vocales: hacer ruidos con la nariz, aclararse la garganta, una amplia gama de sonidos y silbidos…Como en los tics motores, los vocales también cuentan con dos variedades, simples y complejos.
  1. Otro rasgo característico es que los síntomas van y vienen: puede haber épocas en que los tics son muy intensos y otras en que parecen remitir.
  1. Los síntomas del ST varían con el tiempo, no siempre realizan los mismo tics sino que éstos pueden variar totalmente (pasar de olfatear a hacer chasquidos con la lengua, por ejemplo)
 
Es importante resaltar que los tics son involuntarios, a pesar de que algunos niños pueden llegar a suprimirlos durante períodos variables de tiempo: segundos o más, dependiendo de cada individuo. Este rasgo puede inducir erróneamente a la gente a creer que estos comportamientos se hacen a propósito, o que el niño no tiene tics en absoluto.
 
TIPOS DE TICS:
 
Tics motores simples:
Parpadeos, guiños, muecas faciales, contracciones nasales, movimientos de la boca, movimientos de los ojos, elevación de hombros, contracciones de las extremidades, movimientos cefálicos,…
 
Tics motores complejos:
Tocar objetos, tocar personas, dar un paso atrás, dar un saltito, volver a caminar los pasos, tocarse a sí mismo, contorsiones, olfatear, extensión simultánea de brazos y piernas, movimientos obscenos (copropraxia), repetir el movimiento observado en otra persona (ecopraxia).
 
Tics fónicos simples:
Carraspero, tos, inspiración nasal, sonido gutural, ladrido, resoplido, grito, gruñido, aullido, chasquido,…
 
Tics fónicos complejos:
repetir la última palabra o frase pronunciada por otra persona (ecolalia), repetir una misma palabra o frase reiteradamente (palilalia), pronunciar bruscamente palabras obscenas (coprolalia), pronunciar frases o palabras fuera de contexto, cambios en el acento o la prosodia, amaneramiento en el lenguaje.
 
COMORBILIDAD:
 
El trastorno de Tourette suele presentarse asociado a diversas comorbilidades. Las más comunes son los trastornos obsesivo-compulsivos (TOC), la ansiedad y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
Se necesita un diagnostico acertado de cada una de estos trastornos antes de empezar una intervención, la cual debe tener carácter multidisciplinar.
Además de poder necesitar apoyo al presentar dificultades de aprendizaje, no podemos olvidar el impacto social y físico de sus síntomas. Prueba de ello es el siguiente documental “Tengo el Síndrome de Tourette”, contado por niños que padecen éste síndrome, nadie mejor que ellos para hacernos entender cómo se sienten. 

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